EL INDIVIDUALISMO COSIFICADO

publicado en: AGUSTÍN PLAZA, Opinión | 0
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Agustín Plaza Aguado


Las sociedades siempre se han intentado etiquetar y definir, así en la edad media surge el capitalismo mercantil, posteriormente, al surgido tras la industrialización se le conoce como capitalismo industrial. Lenin utilizó la palabra imperialismo para referirse a la fase superior del capitalismo. Se habla de capitalismo financiero para referirse al sistema económico dominante en los países de occidente durante la mayor parte del siglo XX.

Avanzando en el tiempo, surge el neocapitalismo como un sistema económico que se basa en la doctrina del liberalismo, aunque acepta cierta intervención del Estado. También es el nombre dado por algunos autores a la etapa más avanzada de la evolución del sistema capitalista en los países más desarrollados.

Coexiste en el tiempo el Dirigismo, concepto político-económico usado para designar un sistema en el cual el gobierno ejercita una fuerte influencia directiva en los sectores económicos , generalmente no a través del intervencionismo o de la estatización sino del uso de incentivos para promover prácticas que son de interés público o general.

A partir de la década de los 70 del siglo XX se introdujo en Japón una innovación al dirigismo “tradicional”, que lo transforma en el sistema actual de Planificación indicativa. La Planificación indicativa es más amplia que el dirigismo propiamente tal, en que permite al estado tanto más discreción en objetivos como en los medios a utilizar. Sin embargo, aun permanece dentro de los límites generales del dirigismo, en que no busca controlar sino coordinar la acción tanto de sectores privados como estatales.

Para encontrar las características distintivas del sistema económico actual , teniendo en cuenta que el capitalismo es el sistema económico en el que la economía de libre mercado es dominante, debemos mirar quizá no al papel del estado y la iniciativa privada, sino al papel de las tecnologías de la información, entendiendo que en el corazón de la interacción ser humano/medios se encuentra una relación de uso o servicio; constatando que en medio de esa relación se cultiva una paradoja que fundamenta a la persona como una cosa más al servicio de un sistema .

A esta etapa actual se la podría denominar el individualismo cosificado.

Hace ya unos años Anthony Giddens alertaba sobre una nueva realidad que se está llevando acabo: la conquista de las identidades, en la que las” industrias del entretenimiento son los nuevos misioneros; la ruta de las especias son los contenidos; las Indias Americanas son los niños y jóvenes cuya naturaleza corre el riesgo de sembrar en su interior la semilla de una extraña hibridación entre ocio, divertimento, entretenimiento y la vida sin sentido”. Resulta evidente que programas educativos o formativos no existen, y simplemente muestran distracciones del momento, sin ningún mensaje ni objetivo aparente, más que el de perder el tiempo de los televidentes, así, los programas basura llamados “del corazón”, los reality show y las tertulias espectáculo en las que el griterío y la falta de respeto es la norma, son algunos de los métodos más completos y eficaces que tiene el sistema establecido para aborregar a la sociedad, como dice recientemente Fernando Navarro en su artículo “La idiotización de la sociedad como estrategia de dominación” .

En esta subcultura del entretenimiento vacío, lo que se promueve es un sistema basado en los valores del individualismo posesivo, en el que la solidaridad y el apoyo mutuo se consideran como algo ingenuo. En el entretenimiento vacío todo está pensado para que el individuo soporte estoicamente el sistema establecido sin rechistar. La historia no existe, el futuro no existe; sólo el presente y la satisfacción inmediata que procura el entretenimiento vacío. Como dice Navarro “por eso no es extraño que proliferen los libros de autoayuda, auténtica bazofia psicológica, misticismo a lo Coelho, o infinitas variantes del clásico: cómo hacerse millonario sin esfuerzo”.

El objetivo de este Individualismo cosificado no es otro que el de crear una sociedad de hombres y mujeres que abandonen los ideales y aspiraciones que les hacen rebeldes y les han hecho razonablemente libres, para conformarse con la satisfacción de unas necesidades inducidas por los intereses de las élites dominantes ( que nadie caiga en la simplificación de ver aquí los intereses de las clases políticas dominantes, por elites dominantes debemos entender los auténticos controladores del sistema) se trata en definitiva de individualizar y cosificar a las personas, así los seres humanos quedan despojados de toda personalidad, convertidos en animales vegetativos, siendo anulada la vieja idea de luchar contra la opresión y la injusticia y en pro de los derechos sociales conseguidos, atomizados en un enjambre de egoístas desenfrenados, quedando las personas solas y desvinculadas entre ellas, absortas en la exaltación de sí mismas, de esta manera, a los individuos ya no les queda más energía, para cambiar las estructuras opresoras (que además no son percibidas como tales), y no les queda fuerza ,ni existe cohesión social para luchar por un mundo mejor.

Para conseguir el Individualismo cosificado, el sistema establecido es muy sutil, con sus estupideces forja nuestras estructuras mentales, para ello se vale de los medios de comunicación, especialmente del púlpito que todos tenemos en nuestras casas: la televisión. En ella no hay nada que sea inocente, en cada programa, en cada película, en cada noticia, siempre rezuma los valores del sistema establecido, y sin darnos cuenta, creyendo que la verdadera vida es así, nos introducen sus valores en nuestras mentes, haciéndonos creer que realmente estamos ejerciendo nuestra libertad cuando apretando un botón optamos por un canal u otro, y mientras, el individuo se autodegrada revolcándose en la basura que le suministra el poder por la televisión, no ve lo obvio, no protesta y continua sumiso y ajeno a su propia servidumbre voluntaria, la consecuencia es que seguimos controlados, indefensos, solos, pobres, humillados y jodidos pero eso sí, entretenidos.

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