“Por si alguien quiere tomar nota”

publicado en: AGUSTÍN PLAZA | 0
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AGUSTÍN PLAZA AGUADO


Desde la década de los 50 del siglo pasado, los pueblos de Extremadura han sufrido una continua y permanente despoblación, esta realidad ha modelado unas formas de conducta similares, tanto para los que se marcharon como para los que se quedaron.

Durante muchos años, los de la consolidación de los emigrantes en sus respectivos destinos, el pueblo era para ellos su punto de encuentro, su necesidad de reencuentro, la vuelta a su entorno natural, a la familia, a sus costumbres, para los que se quedaban era también la recuperación del núcleo familiar, aunque fuera temporalmente, la comprobación y ratificación del éxito y de la decisión acertada en busca de una vida mejor.

A medida que pasan los años, las muestras del éxito del emigrante se van repitiendo y mostrando, lo que sin duda se convirtió en un efecto llamada, alimentado por la falta de oportunidades que tenía nuestra Región en beneficio de País Vasco, Madrid y Cataluña, sin duda, junto con Levante, las grandes beneficiadas de la dictadura y de la democracia.

El nacimiento de los hijos de emigrantes en sus nuevos destinos, es el elemento clave en el cambio de hábitos, usos y costumbres, y fundamentalmente en el cambio en la forma de relacionarse con el pueblo, la incorporación en las familias de una nueva realidad socioeconómica, empieza a producir variaciones en la relación y el contacto entre el emigrante y su pueblo.

Así, el sagrado mes de vacaciones de verano, esos meses de 30 días de antes, empiezan a convertirse en quince días, coincidentes con las fiestas, la semana santa se empieza a reducir y tan sólo la navidad se mantiene casi intacta.

Por otra parte, la disminución de servicios y población, ejercen de perversa espiral que limita los idealizados encantos del pueblo, y aunque el número de emigrantes con intención de volver a su pueblo a vivir después de la jubilación, produjo una mini recuperación económica, por la compra y rehabilitación de viviendas, este fenómeno se paró con la crisis y con alguna decisión política de recortar servicios sanitarios en determinados municipios.

Debido a la realidad demográfica , a medida que los abuelos van falleciendo, la desvinculación de las familias con el pueblo se hace cada vez mayor, así las visitas son cada vez más espaciadas, más concentradas en días de fiesta , convirtiéndose en un drama para muchos negocios locales ,que con los emigrantes y sus descendientes hacían “el agosto” , consiguiendo ventas que permitían mantener precarios negocios durante el resto del año, pero que ayudaban a fijar población y mantener servicios que paliaban en parte el aumento de la despoblación.

El gobierno de Extremadura, hace varias décadas optó por el Mundo Rural, como estrategia socioeconómica Regional, sin embargo, pese a muchos esfuerzos, en el mejor de los casos, lo que se ha producido en las últimas décadas tiene que ver con la concentración de la población en torno a las llamadas cabeceras comarcales.
Por ello, Extremadura con un 20% de núcleos pequeños con población muy envejecida, en cuanto se trasladen a donde viven sus familiares para que les puedan cuidar, porque en el pueblo no hay servicios que permitan quedarse, esas áreas irremediablemente van a desaparecer.

Desde la administración se ha puesto en marcha El Plan Estratégico de Apoyo al Medio Rural en Extremadura 2016-2020, que nace como respuesta a un conjunto de desafíos y oportunidades de futuro de un mundo globalizado y en permanente cambio (Sociedad del conocimiento, especialización inteligente, emergencia de nuevas tendencias económicas), todo en un marco teórico muy completo y ambicioso, pero que tiene difícil encaje y mínimas opciones , si no se empiezan a tomar medidas contundentes , que irremediablemente pasan por dar opciones de trabajo, para ello ,se hace imprescindible un pacto político, EXIGIENDO medidas de exenciones fiscales , cotizaciones especiales a la seguridad social, eliminación de barreras burocráticas y administrativas, incentivos a la contratación (con especial atención a mujeres y jóvenes) y cualquier medida que ayude a hacer viable un proyecto local o la implantación de empresas nacionales o extranjeras en nuestros pueblos, incluyendo las infraestructuras necesarias para las mismas, todo esto sin olvidar que en las convocatorias de programas Leader o similares que fomenten la inversión en entornos rurales, la foto importante no es la de la convocatoria, sino la de la “pronta resolución” , con las consiguientes inauguraciones y puesta en marcha de los distintos proyectos…. Por si alguien quiere tomar nota!

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