Comunicado del Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida


Ante las acusaciones vertidas por Unidas por Mérida (IU-Podemos) respecto a la intervención que se esta realizando en el descendedero del puente romano de Mérida, desde el Consorcio de la Ciudad Monumental creemos necesario aportar información veraz a la ciudadanía, para que, a partir de ahí, emita la opinión subjetiva que considere oportuna.

El puente romano sobre el río Guadiana es una de las primeras construcciones que hicieron los romanos tras la fundación de la ciudad en el año 25 a.C. En sus más de 800 m, un gran tajamar separaba el mismo en varios tramos. La forma del tajamar era la de un pentágono que termina en forma de proa escalonada, siendo probablemente su altura original de 4 m. La función de este tajamar, tal vez usado como foro boario, era la de repartir las fuerzas del agua y aminorar con ello su impacto en el puente, asegurando su conservación.

El puente romano a lo largo de su dilatada historia de más de 2000 años sufrió numerosas reformas, motivadas por diferentes causas (crecidas del río, bombardeos, etc.).

Según cuenta el Dr. Álvarez Martínez, principal estudioso del puente, las ruinas del tajamar fueron destruidas por 2 circunstancias principales. Una, las grandes avenidas del s. XVII. Dos, tras las grandes avenidas del 24 de diciembre de 1860, 6 de diciembre de 1876 y 5 de enero de 1876, Canovas del Castillo ordenó restaurar el puente provocando, con ello, la destrucción del tajamar.

Según este mismo autor, es en el s. XVII cuando se construyen los descendederos del puente, sucediéndose, a partir de entonces diferentes pavimentaciones en el mismo debido a su uso continuado. El último pavimento del descendedero fue colocado, claramente, en la segunda mitad del s. XX.

La colocación de la nueva pavimentación, que supera ligeramente un coste de 10.000 euros, se enmarca dentro de un proyecto general de adecuación, aún en marcha, que incluye varias actuaciones:

  • Eliminación del pavimento actual, fechado en la segunda mitad del s. XX, formado por grandes cantos rodados cogidos con hormigón que hacían incomodo y peligroso, dada la pendiente existente, el tránsito sobre el mismo.
  • Limpieza de toda el área de intervención.
  • Rejuntado y sellados de juntas en la sillería granítica existente en el descendedero.
  • Cambio de pavimentación del descendedero, con una solera de cal hidráulica, mejorando la accesibilidad, la comodidad del usuario y respetando el entorno monumental por su limpieza y sencillez. Tras varios ensayos y pruebas ejecutadas tanto de composición como de pigmentación se ha realizado la solera de cal con la siguiente composición (Cal Hidráulica NHL 5, Arena de machaqueo (muy importante, no cantos rodados) granulometría 8/16mm perfectamente limpia, tiene que tener muchas aristas, el mortero tiene más consistencia, Arena de sílice de granulometría gruesa (Proporción 1/3).
  • Limpieza de la vegetación existente en todo el recorrido del puente romano. Para ello es necesario el empleo de barcazas, máquinas elevadoras y cestas, dada la dificultad de acceder a todas las partes del puente.
  • Eliminación de maleza y adecuación superficial en la zona del tajamar, junto al descendedero.
  • Gestión de residuos.

Para información a toda la ciudadanía, la Justificación Técnica de la intervención ha sido la siguiente:

  1. OBJETIVOS DE LA INTERVENCIÓN

La intervención que se ha llevado a cabo en el puente Romano de Mérida atiende a los siguientes objetivos:

  1. Limpieza y Mantenimiento de todo el puente romano, limpiando las pilas y tajamares que contienen hierbas. Además, se desbrozan los alrededores del descendedero, para permitir una mayor visibilidad del puente que se encontraba oculto por maleza.
  2. Conservación de elementos originales del descendedero, como son pretiles de sillares de granito y el muro de mampostería con la arquería de ladrillo situado en la parte inferior.
  3. Mejora de la accesibilidad, realizando una superficie cómoda para el tránsito, permitiendo el paso para todo el público.

CRITERIOS DE INTERVENCIÓN

La intervención respeta en todo momento la ley 2/1999, de 29 de marzo, de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura. Así mismo, los criterios de intervención tienen como referencia, además de la anterior ley citada, las recomendaciones internacionales de las llamadas “Cartas del Restauro”, estableciendo como referencia principal los Principios para la Conservación y Restauración del Patrimonio Edificado, más contemporáneas, de la Carta de Cracovia 2000, los cuales tienen en cuenta a su vez los valores establecidos en la Carta de Venecia sobre la Conservación y Restauración de Monumentos y Sitios.

            De la misma Carta de Cracovia 2000, tomamos varias cuestiones inherentes como básicas e ineludibles en esta intervención:

  • “La intención de la conservación de edificios históricos y monumentos, (…), es mantener su autenticidad e integridad”
  • “La intervención elegida debe respetar la función original y asegurar la compatibilidad con los materiales y las estructuras existentes, así como con los valores arquitectónicos. Cualquier material y tecnología nuevos deben ser probados rigurosamente, comparados y adecuados a la necesidad real de la conservación. Cuando la aplicación «in situ» de nuevas tecnologías puede ser relevante para el mantenimiento de la fábrica original, estas deben ser continuamente controladas teniendo en cuenta los resultados obtenidos, su comportamiento posterior y la posibilidad de una eventual reversibilidad.”

Se han tenido en cuenta en todo momento los criterios de intervención que dicta el artículo 33 de la Ley 2/1999, de 29 de marzo, de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura.

Artículo 33. Criterios de intervención en inmuebles.

  1. Cualquier intervención en un inmueble declarado Bien de Interés Cultural habrá de ir encaminada a su protección, conservación y mejora, de acuerdo con los siguientes criterios:
  2. Se respetarán las características esenciales del inmueble, sin perjuicio de que pueda autorizarse el uso de elementos, técnicas y materiales actuales para la mejor adaptación del bien a su uso y para valorar determinados elementos o épocas.

En este sentido, se ha realizado una mejora en la accesibilidad del descendedero del Puente Romano, adaptándose al uso que actualmente tiene. Hay que tener en cuenta que el pavimento existente, de cantos rodados de río cogidos con hormigón de cemento, es una intervención de la segunda mitad del s. XX y, por tanto, carece de valor histórico.

Esos cantos rodados (de 15 cm de diámetro) dificultaban el tránsito por el descendedero, y, por tanto, el viandante circulaba sobre los encintados de las losas de granito laterales, lo que supone un deterioro para esas losas e incluso para los sillares que forman los pretiles.

Además, se han recuperado losas de granito que quedaron tapadas bajo el hormigón de cemento.

  1. Las características volumétricas y espaciales definidoras del inmueble, así como las aportaciones de las distintas épocas deberán ser respetadas. En caso de que se autorice alguna supresión, ésta quedará debidamente motivada y documentada.

No se ha alterado ninguna de las características volumétricas ni espaciales del inmueble, y no se ha eliminado ningún elemento original. Además, con esta intervención se han podido recuperar piezas que se encontraban ocultas bajo la solera de hormigón de cemento y cantos rodados.

  1. Los intentos de reconstrucción únicamente se autorizarán en los casos en los que la existencia de suficientes elementos originales o el conocimiento documental suficiente de lo que se haya perdido lo permitan. En todo caso, tanto la documentación previa del estado original de los restos, como el tipo de reconstrucción y los materiales empleados deberá permitir la identificación de la intervención y su reversibilidad.
  2. No podrán realizarse adiciones miméticas que falseen su autenticidad histórica.

No se tienen evidencias históricas ni arqueológicas de la existencia de que el pavimento original fuera de cantos rodados. Por tanto, se ha realizado una solera de cal, que permite diferenciar claramente la intervención contemporánea de los restos arqueológicos conservados, para ello además se ha realizado una acanaladura perimetral que separa la solera de las losas de granito, enfatizando aún más esa diferenciación.

Destacamos que el material utilizando es una solera de cal, que es un material blando y no trasmite sales a los restos arqueológicos y por tanto, lo hace compatible con el monumento y completamente reversible, ya que se puede eliminar sin dañar ningún elemento original.

Se han realizado varias muestras para poder obtener la composición y la pigmentación adecuada para la intervención.

  1. Cuando sea indispensable para la estabilidad y el mantenimiento del inmueble, siempre que sean visibles, la adición de materiales habrá de ser reconocible.
  2. Se impedirán las acciones agresivas en las intervenciones, salvo que estén motivadas técnicamente y se consideren imprescindibles.

Es por ello que con esta intervención se ha mejorado el uso y disfrute del descendedero, haciéndolo más cómodo para el tránsito peatonal, utilizando materiales compatibles como es la solera de cal que además hacen que resalten los elementos originales del descendedero que son los sillares de los pretiles.

Esta intervención ha estado supervisada por un equipo multidisciplinar especializado en patrimonio que ha velado en todo momento por el valor y la conservación del monumento, cumpliendo con todos los criterios establecidos tanto en la ley 2/1999, de 29 de marzo, de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura, como con las recomendaciones internacionales de las llamadas “Cartas del Restauro”, donde se establecen los Principios para la Conservación y Restauración del Patrimonio Edificado.

A modo de conclusión, señalar que este proyecto se ha hecho siguiendo todos los preceptos técnicos, legales, recomendaciones patrimoniales que nos hablan de la conservación de los elementos originales, reversibilidad o diferenciar los elementos originales de los que no lo son.

Consideramos que es una intervención sencilla, respetuosa, que pone en valor los elementos originales, los protege, aumenta la comodidad y accesibilidad del espacio y disminuye la peligrosidad anteriormente existente, debido precisamente a esa insalvable pendiente que tiene.

Para finalizar, lamentamos profundamente el desconocimiento de algunos respecto a cuestiones patrimoniales e históricas, en valoraciones estéticas no entramos, y nos entristece profundamente que una formación política tan importante para la ciudad de Mérida no ponga en valor nunca a una institución como el Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida, modelo de gestión patrimonial a nivel nacional e internacional, con casi 100 trabajadores y casi 25 años de historia, que ha sido, es y será buena para Mérida.

Como siempre hemos dicho, invitamos tanto a este grupo político como a cualquier ciudadano a solicitar la información que considere necesaria y a resolverles las dudas que puedan tener, mientras tanto el Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida seguirá trabajando, como siempre ha hecho, incluso en momentos tan difíciles para todos como éste, en la Investigación, Conservación y Difusión del Conjunto Arqueológico de Mérida.

Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida

 

 

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One Comment on “Consorcio: «Lamentamos profundamente el desconocimiento de algunos respecto a cuestiones patrimoniales e históricas»”

  1. Sostenella y no enmendalla, ¿eh? Lo mismo que en la intervención que promovisteis en la plaza del templo de Diana, plantando en todo su perímetro un hormigonazo que a los cuatro días ya está sucio, feo y abandonado, con esos chorretones negros sobre las cornisas.

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