«GASTRO-PAN Y CIRCO-NCIERTOS»


velez2Antonio Luis Vélez Saavedra 

SIEx Mérida


Panem et circensis, etiquetó de forma despectiva el poeta satírico de la antigua Roma Juvenal, a una práctica de gobierno habitual que consistía en la organización de grandes espectáculos en los circos: gladiadores, carreras de cuadrigas, luchas de fieras, etc.. que junto con la distribución de alimentos de manera gratuita se convirtieron durante el Imperio Romano en dos grandes herramientas de control social, con el principal objetivo de distraer a la población de asuntos más sustanciales, como sus condiciones de vida, la corrupción, o el poco acierto de sus gobernantes. En tiempos más recientes como durante la dictadura de éste país, el lema se cambió por pan y toros o el de pan y fútbol, pero el objetivo siguió siendo el mismo, la despolitización de la sociedad para su mejor manipulación.

Actualmente aquel pan y circo ha perdido un tanto su faceta crítica, y también su carácter de soborno de la población, adquiriendo en la actualidad un significado social de convocatoria en torno a un buen menú o un buen espectáculo, un interés común por la asistencia a eventos, con el añadido tan de moda de las nuevas tecnologías: yo estuve allí, lo envío  por whatsapp y lo cuento en facebook. Y ese mismo interés social se ha convertido en la principal actividad del gobierno de esta ciudad, la llamada política de eventos, representada por la capitalidad gastronómica y los numerosos conciertos.

La capitalidad gastronómica heredada de la anterior corporación y desarrollada por la actual, y sostenida en gran medida por el esfuerzo de los hosteleros, ha llenado la ciudad de GastroMerida, GastroSensaciones, GastroArtesanias, GastroMusica, y muchos GastroLoquesea. Y sólo la ciudad porque, hasta ahora, ha sido mayormente de consumo local y no parece haber tenido mucha proyección exterior, nos hemos quedado los del pueblo mojando en todas las salsas, que vamos a llegar a las navidades pidiendo la hora, lechuga y pollo plancha. Podía haberse aprovechado antes de acabar el año de capitalidad para mirar más a futuro e intentar traer los estudios superiores para la Escuela de Hostelería, durante mucho tiempo ya desaprovechada. Eso seguro que sí hubiera supuesto un mejor horizonte gastronómico y de servicios hosteleros para la ciudad.

En cuanto a los conciertos es verdad que hay algunos muy atractivos para el gran público, y que seguramente llenarán Mérida por lo visto sin costar al ayuntamiento los  euros que no tiene, y dejarán un buen dinero: al empresario musical, a los artistas, a la hostelería, y por supuesto al Consorcio de la Ciudad Monumental, que estrena normativa recaudatoria, pero no dejan de ser flor de un día y siempre acompañados del tan polémico y desmedido uso de los espacios monumentales, que muchos no compartimos.

En cualquier caso estas cuestiones no puede obedecer a un plan a largo, ni siquiera a medio plazo, la política de eventos puede funcionar en corto, pero poco aporta al desarrollo, a un proyecto de ciudad. El futuro en Mérida pasa fundamentalmente por su patrimonio, que sigue donde siempre: enterrado. Es muy preocupante que independientemente de quién gobierne se dejen escapar oportunidades para ampliar la oferta monumental, llevamos mucho tiempo sin que se abran nuevos espacios, sin excavar siquiera los disponibles, o peor aún cerrando por mucho tiempo otros nuevos que aparecen, con una indiferencia, y falta de visión preocupante, como si no hubiera un plan para esta ciudad. Esperemos que no tarde demasiado, mientras tanto, pan y circo..

 

MéridaComarca

Acerca de MéridaComarca

Toda la información relacionada con Mérida y su Comarca

Ver todas las entradas de MéridaComarca →

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.