«LA MALA OPOSICIÓN»


Fran Medina Cruz


        Todos sabemos de la importancia de una oposición digna, una oposición bien formada, con ideas, con miras políticas de gran calado social y económico. Es una garantía en el sistema político de representación de nuestra democracia y del control de su gobierno.

        Hay dos formas de oposición: La primera; la que promueve  pacíficamente y mediante normas de conducta, el debate  de las  propuestas, y la violenta, que a mi entender resulta de la movilización de los ciudadanos bajo la escusa de que tomando las calles el sistema cede. Y segunda; entidades que dan garantía a una oposición, la propia de partidos políticos que no forman gobierno y, aquellos órganos sociales y civiles que mediante medidas conjuntas hacen llevar al gobierno formulas que atiendan al bienestar de la propia ciudadanía o de un colectivo concreto. Ahora yo me pregunto; ¿Qué oposición tenemos actualmente? ¿Ejercen eficazmente la función de control al gobierno? ¿Es una oposición bien formada? O por el contrario, es una oposición de poco valor añadido.

        El panorama actual refleja un estado de oposición de bajo perfil político, claro está que el perfil político del gobierno no es de gran altura. Pero como tratamos de evaluar la bancada que se sienta frente a los que nos gobiernan mi apreciación es de suspenso. No podemos tener un buen gobierno si la oposición estalla en guerras internas de poder, si la oposición da un paso atrás para volver a sus orígenes, a las calles.  Si los órganos civiles y sociales están controlados y dirigidos por el poder de turno. Una oposición que no aprovecha la oportunidad de vivir un gobierno en minoría, donde pueden ejercer un bien a la sociedad desde su oposición mayoritaria, promoviendo y aprobando leyes que mejoren la calidad de la ciudadanía, dando ese toque de izquierda que necesita toda sociedad, controlando y adaptando al nuevo siglo XXI nuestra Constitución, y haciendo valer las leyes ofreciendo igualdad con todos y  para todos, que para eso están, 

        Pero no, desgraciadamente la oposición en España no piensa en ser oposición, no piensa en las personas, solo piensa en sus propios partidos, en sus propios intereses, y de eso la ciudadanía se da cuenta. Y sabe que sin oposición no hay democracia, y si todo lo contrario.   

MéridaComarca

Acerca de MéridaComarca

Toda la información relacionada con Mérida y su Comarca

Ver todas las entradas de MéridaComarca →

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.