Seis años después de nuestro último informe sobre la venta de juguetes acuáticos, continuamos encontrando juguetes peligrosos que incumplen la normativa.

Todos los artículos ilegales están fabricados en China.

Todos los juguetes que incumplen llevan el marcado CE.


 

  Hace 6 años publicábamos un estudio donde poníamos de manifiesto nuestra preocupación con los flotadores, manguitos o chalecos hinchables que los niños utilizan durante el verano, ya que encontramos en las denominadas tiendas multiartículos productos que no cumplían con la normativa.

                Y es que nuestra preocupación no es artificial pues cuando se trata de niños, alertar a los adultos sobre los peligros que les acechan nunca parece sobrar. Más aún, si tenemos en cuenta que el ahogamiento es la segunda causa de fallecimiento accidental de menores en la Unión Europea. En España cada año mueren entre 30 y 40 niños por este motivo, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

                Si a estos datos, le sumamos que nuestro país ocupa el puesto cuarto del mundo en número de piscinas, con 1.300.000 millones de unidades, siendo el 90% de ellas, aproximadamente, son privadas.

Además, los expertos nos recuerdan qué en una lámina de agua de 10 centímetros de profundidad, un niño puede ahogarse en menos de 30 segundos.

                Los adultos que tenemos niños a nuestro cargo tenemos una gran responsabilidad y debemos extremar la vigilancia cuando un menor, especialmente si tiene menos de seis años y no sabe nadar, está en el agua. E incluso si no lo está, pero tenemos piscina en casa, sería conveniente instalar un cerramiento. Un mecanismo tan sencillo provocó una disminución del 75% de los casos de ahogamiento en Francia cuando en 2003 se aprobó una ley que obligaba a hacerlo.

                Por otra parte, tenemos que tomar conciencia de la importancia que tiene conocer los requisitos de seguridad que debe cumplir cualquier producto, máxime cuando está destinado a niños pequeños, y pensar si el precio es de verdad el criterio más importante a tener en cuenta, por encima de otros como la calidad o la seguridad.

                Por estos motivos hemos vuelto a revistar los juguetes acuáticos que se ponen a la venta en nuestro país, y lamentablemente hemos vuelto a encontrar artículos a la venta que incumplen la normativa. ,

Nueve juguetes adquiridos de tiendas “multiprecios” presentaban incumplimientos. Por desgracia, a pesar de las constantes denuncias, juguetes como flotadores, chalecos, manguitos u otros juguetes para la piscina, siguen incumpliendo la normativa.

     ¿Son juguetes?

                En nuestro país, los elementos “inflables” tales como (flotadores, tables inflables, etc.)  , sólo se pueden considerar como “juguetes”,  por lo que deben cumplir todas las obligaciones impuestas por la norma que regula la seguridad de los juguetes.

                Así, se considera juguete acuático todo aquel que está destinado a ser utilizado en agua poco profunda y que es capaz de transportar o soportar a un niño en el agua, excluyéndose expresamente los diseñados como ayudas para aprender a nadar o para ser usados en aguas profundas. En este último caso están los chalecos hinchables y los manguitos, considerados por nuestra normativa como una “ayuda para aprender a nadar” y que, en consecuencia, tienen que cumplir distintos requisitos de información.

                Tampoco serían considerados como juguetes acuáticos las pistolas de agua, raquetas de playa o pelotas de agua. Ahora bien, dada la frecuencia con la que podemos encontrarlos en las piscina y playas, hemos considerado importante tenerlos en cuenta en este estudio. De hecho, estos juguetes suelen encontrarse en los mismos estantes que los acuáticos.

                Esta distinción es importante, pues a las menciones genéricas de cualquier producto, en uno u otro caso deben acompañarse otras, fundamentalmente advertencias relacionadas con la seguridad, que son muy útiles para usar el artículo de manera adecuada.

                En tiendas especializadas mejor.

                El incumplimiento generalizado tiene un factor común, ya que todos los productos adquiridos vienen de China. No olvidemos que la mayoría de las alertas detectadas en los últimos años fueron de juguetes y que, de ellas, una gran parte hacían referencia a productos fabricados en China.

                De esta realidad estadística deriva nuestro primer consejo: la seguridad de nuestros niños tiene un precio, por lo que debemos comprar juguetes acuáticos, juguetes para usarse con agua o ayudas para nadar sólo en establecimiento especializados, y además, adquirir aquellos que hayan sido fabricados en la Unión Europea.

                La razón de nuestra recomendación se debe al marcado CE. Es decir, el símbolo que se le pone al producto mediante el cual el fabricante/importador informa a los usuarios y autoridades competentes de que el equipo comercializado cumple con la legislación obligatoria en materia de requisitos esenciales. En estos supuestos, de nada sirve el marcado CE que tantas veces se vende como garantía de calidad y seguridad de los productos ya que todos los que hemos comprado aparece este marcado y, sin embargo, todos ellos incumplen la normativa.

                Realmente, esto no supone ninguna sorpresa, pues la normativa de juguetes impide la comercialización de productos que no tengan este marcado y, al mismo tiempo deja que sea el propio fabricante quien indique que el juguete es conforme a los requisitos aplicables establecidos en la legislación comunitaria de armonización que prevé su colocación. Así, resulta hilarante pensar que un fabricante no declare que cumple estos requisitos, aunque esta declaración resulte falsa, como en los productos de nuestro estudio.

 

                Incumplimientos en juguetes acuáticos y equipo de ayudas.

                Uno de los principales riesgos que supone la utilización de flotadores, manguitos u otros sistemas de flotación, es que dan una falsa impresión de seguridad a los adultos, que pueden relajar sus tareas de vigilancia de los niños que están en el agua. Por eso, la norma es muy clara, obligando a todos los fabricantes a colocar distintas leyendas con advertencias según el tipo de producto.

                Si es un juguete, es obligatorio que se indique que sólo puede utilizarse donde el niño haga pie y bajo vigilancia de un adulto. Afortunadamente, esta advertencia está presente en la práctica totalidad de los juguetes analizados. Además, al contrario que en el informe realizado en el 2016, hemos podido ver un mayor grado de cumplimiento de esta obligación.

                La norma dice que todos los juguetes acuáticos (flotadores), deben incluir la leyenda “utilizar solo en agua donde el niño pueda permanecer de pie y bajo vigilancia de un adulto”. En este sentido, los artículos analizados tienen esa frase en su caja. No obstante, como nota negativa señalamos el tamaño tan reducido de la letra que hace muy difícil su visualización.

                Lo que si hemos podido observar en los flotadores es que junto al marcado CE, suelen aparecer dos símbolos: el pictograma conocido que consiste en una señal de “prohibido” sobre la cara de un niño y la expresión “0-3”; y el símbolo de un niño en negro con la expresión “+10”. Estos iconos, sobre todo al encontrarse cercanos, pueden generar a los adultos una clara confusión sobre si su uso va destinado para mayores de 10 años o para mayores de 3 años.

                Por otra parte, en los equipos para ayudar a nadar, como los manguitos o el chaleco salvavidas, están obligados a advertir que no protegen del riesgo de ahogamiento, es decir, que no son un dispositivo salvavidas, el grado de incumplimiento es mayor.

                Así es especialmente indicativo el chaleco “Bestway”, pues el nombre de venta del producto es “Swim Safe”, traducido “nadar seguro”, y se autodenomina como “chaleco salvavidas infantil paso B”. Sin embargo, no cumple con la normativa ya que en el etiquetado no menciona que no sea un método salvadas válido, sino que para conocer este hecho se debe acudir a las instrucciones que se encuentran en el interior del producto donde en letra pequeña aparece “no protege frente al ahogamiento” y “el chaleco hinchable no es un método salvavidas y debe usarse solo bajo una supervisión constante y competente”. Esta contradicción puede confundir a los adultos y, en consecuencia, provocar esa relajación en la vigilancia que se encuentra detrás de la inmensa mayoría de los accidentes más graves. Además, este juguete tampoco contiene ninguna prohibición de edad.

                Del mismo modo, como pasaba con los juguetes acuáticos, en el etiquetado también presentan dos recomendaciones de edad diferentes, generando la misma confusión. Incluso algunos artículos dicen que es apropiado para niños de 3 a 6 años, pero no explicitan que está prohibido su uso para menores de 36 meses

                Es muy frecuente que estos productos incluyan en la parte trasera del envase una tabla en la que nos indica, de forma no muy clara, la utilidad del producto y el peso del niño para el que está recomendado. Pero resulta que, en la mayoría de ellas, se determina que es apropiado para niños de 18 a 30 kilos, que equivale, según esas mismas tablas, a una edad de 3 a 6 años; pero, al mismo tiempo varias tablas señalan marcas de uso para edades inferiores a 3 años. En la práctica estas tablas son muy confusas y únicamente generan preguntas sobre su uso correcto. Así mismo, contienen muchos iconos y pictogramas que son de difícil comprensión, al no existir ninguna leyenda o índice que te indique su significado

                Juguetes para jugar en la piscina.

                Por otro lado, en este informe también hemos analizados juguetes que, si bien no están catalogados como acuáticos, son adquirido habitualmente para la piscina o el disfrute en verano. Estamos hablando de artilugios como: pelota de agua, raquetas de playa, juegos para hinchar globos de agua, etc.

                Los problemas que hemos podido observar, al igual que en el apartado anterior, son con la indicación de la edad pues en muchos de ellos no se hace mención alguna de para que rango de edad se recomienda su uso. Un ejemplo de ello es la raqueta de playa Aktive beach o la pelota de agua saltarina Splash Game donde no figura en su etiquetado ninguna mención al respecto siendo artículos pensados para los niños y conteniendo piezas que entran en la boca.

                Caso flagrante es el juego para hinchar globos de agua Magic Balloon donde, además de no aparecer ninguna recomendación de para qué edad está indicado, las mismas instrucciones y advertencias del etiquetado se encuentran en inglés. Un incumplimiento importante de la normativa, si tenemos en cuenta que se trata de un producto que contiene material como globos, gomas o una boquilla que pueden ser tragados por los niños pequeños.

                Conclusión

                Si pensamos adquirir un flotador, unos manguitos o un objeto de agua para nuestro hijo, tenemos que tener claro, qué buscar en el etiquetado del producto. La calidad es, en estos casos, mucho más importante que el precio, pues se trata de la seguridad de los más pequeños.

                Pero también las administraciones, responsables del control de mercado, tienen una enorme responsabilidad para controlar que los productos que se encuentran a la venta cumplen con toda la normativa y son seguros para los niños. En este sentido, parece evidente que esos controles fallan en algunas ocasiones, porque la mayoría de los objetos de este informe no incluyen toda la información obligatoria.

                Por otra parte, es necesario replantear el mecanismo del marcado CE. La autorregulación y las declaraciones responsables de los fabricantes son un pilar fundamental para mejorar la calidad de los productos que encontramos en el mercado. Pero también lo es el control de esos mecanismos, de manera que, si estos fallan, se pueda reaccionar a tiempo y, por ejemplo, impedir que un fabricante o importador que ha falsificado ese marcado o lo ha incluido en productos que no lo merecen, no pueda a usarlo en un determinado periodo de tiempo. De otra forma, este marcado quedará como un mero adorno.

                Desde la Unión de Consumidores de Extremadura, seguiremos instando a las autoridades competentes para que continúen los controles preventivos que impidan la venta de productos inseguros, insistiendo en la necesidad de realizarlos con mayor frecuencia en aquellos sectores que puedan tener gran trascendencia en colectivos de especial protección, como los menores.

 

 

 

 

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