El mercado de Calatrava se prepara para afrontar el enésimo proyecto de remodelación y esta vez sí será cierto lo de renovarse o morir. La actividad comercial en este recinto ha decaído, los tenderos cierran los puestos progresivamente y el público parece haberle dado la espalda. Tras varios proyectos fallidos en anteriores mandatos, el equipo de gobierno actual está a punto de sacar un concurso de ideas y de obra para que la empresa que gane, pueda explotarlo el número de años suficiente para amortizar la inversión en el edificio. La idea es combinar el mercado tradicional con una zona de ocio con bares y restaurantes.

“Nos han dicho tantas veces las mil maneras de cómo van a arreglar el mercado, que no nos lo creemos, ningún proyecto ha llegado a buen puerto, no lo ha logrado nadie”


“El mercado ya no responde a las necesidades del comercio actual, no cumple las normas de accesibilidad ni sanitarias y el mantenimiento está resultando gravoso para el municipio”


César Peguero

 

MERCADO DE CALATRABA“No sé que le habrán visto al mercado de Calatrava, pero debe de dar muchos votos, porque junto con el teatro cine María Luisa, están siempre diciendo que lo van a arreglar”. Quien así habla es una de las 15 personas que aún quedan al frente de un negocio en el mercado de Calatrava. Escéptico ante el futuro de este recinto municipal e indiferente a la nueva propuesta del equipo de gobierno de sacar a concurso público la gestión la licitación para la obra y explotación del mercado.

El equipo de gobierno, que está a punto de finalizar el estudio de cómo será la rehabilitación y la reforma, quiere que la empresa que gane oriente la explotación de los negocios del mercado con un esquema mixto: mantener el mercado como está, pero complementado con una zona gourmets con productos de una calidad y un nivel superior a los que se venden ahora y que no se encuentran en la ciudad y negocios de hostelería. El objetivo es que ofrezca una respuesta viable a la oferta y la demanda de este tipo de actividad empresarial.  Conseguir un mercado similar al de San Miguel, en Madrid, o la lonja del Barranco en Sevilla, que gozan de una gran asistencia de público. Además, considera que el mercado ya no responde a las necesidades del comercio actual, no cumple las normas de accesibilidad ni sanitarias y el mantenimiento está resultando gravoso para las arcas municipales.

Mientras sale o  no a concurso, participan o no empresas, el mercado de Calatrava se muere poco a poco. Cada vez hay menos puestos abiertos y cada vez acude menos gente. La portavoz de la Asociación del Mercado de Calatrava, Abdona Caballero Fernández, afirma sobre el nuevo proyecto para cambiar el mercado que “no nos lo creemos. Nos han dicho tantas veces las mil maneras de cómo van a arreglar el mercado, que no nos lo creemos, ningún proyecto ha llegado a buen puerto, no lo ha logrado nadie. Incluso el ayuntamiento llegó a pagar un proyecto de remodelación y no se hizo. La remodelación del mercado de Calatrava ha sido la prioridad de los partidos políticos en todas las legislaturas y nos hemos quedado en nada”.

De los alrededor de 60 puestos ubicados en el mercado, apenas sobreviven 16. “Acaban de cerrar dos puestos que estaban en frente del mío porque no vendían nada, porque no viene nadie. Lo llevaban dos chicas y cómo noto el vacío que han dejado. Creo que este proyecto llega tarde. Los que quedamos estamos a punto de irnos y tampoco podríamos hacer frente a nuevos pagos ni nadie se va a meter en préstamos para financiar la obra, muy pocos podrán asumir las condiciones del inversor para quedarse”, afirma.

El abandono que ha sufrido durante años el mercado, el deterioro progresivo de las instalaciones, la peatonalización de las calles, la supresión de las paradas urbanas de autobús en el centro, la proliferación de las grandes superficies, los cambios en la sociedad en los modos de consumo han ido llevando a la situación actual al mercado de Calatrava, donde las últimas reformas realizadas tienen que ver con la instalación de focos nuevos en la zona de frutería, “antes esto parecía una cueva”, afirma.

A este declive también contribuyó la reforma que se hizo en la década de los años 80, cuyos trabajos duraron dos años y cuyos resultados a la larga se demuestran insatisfactorios, con desniveles pronunciados, escaleras y muchos puestos ocultos a la vista.

El alcalde, Antonio Rodríguez Osuna, en unas recientes declaraciones afirmaba que “lo que necesita el mercado de abastos es un lavado de cara que se había de haber realizado hace tiempo y que por algún motivo u otro no se ha llevado a cabo. Esperemos que se presenten suficientes empresas y que la mejor de las ideas opte al mercado, porque la administración no puede asumir ese coste ni tiene porqué hacerlo, porque no dejan de ser negocios privados”. En cuanto a cómo quedaría el mercado señaló que iría “en la línea de otros mercados modernos que se ha revitalizado con bares y restauración, un modelo que funciona”.

El portavoz del principal partido en la oposición, el PP, Pedro Acedo, indicó sobre este proyecto que con el mercado de Calatrava «hay que avanzar. Estoy de acuerdo que se haga lo que se pueda por que haya un mercado digno. Los mercados han cambiado y efectivamente ahí se tiene que combinar la venta propia de un mercado con más restauración. A mí me gustó mucho el Mercado de San Miguel, de Madrid, que todo el mundo lo conoce. Hay muchos mercados de ese tipo, con sus cuestiones diferentes en un edificio históricos, como el mercado de Calatrava, cuya fachada está protegida. Me parece bien y que cuente conmigo el gobierno que sea en cualquier momento para avanzar».

Acedo indicó que también hay que hablar con los autónomos que regentan los puestos del mercado: «hay que avanzar dándole preferencia a los que están ahora para que sigan con sus puestos actuales, pero también remodelándolos, hay que llegar a acuerdos con ellos sí o sí porque el mercado hay que arreglarlo. Es un sitio extraordinario, en el centro histórico de la ciudad y se le puede sacar más provecho».

Quien se opone rotundamente a este proyecto es el grupo municipal de IU, que no dará su apoyo a los presupuestos municipales si finalmente el equipo de gobierno del ayuntamiento saca a concurso la gestión privada del mercado de Calatrava. En este sentido, esta formación política presentó a los grupos parlamentarios de la Asamblea de Extremadura una enmienda a los presupuestos regionales para incluir una partida de 6 millones de euros con el objetivo rehabilitar el mercado en cuatro años. La iniciativa, basada en otros proyectos similares realizados por la Junta de Extremadura en otras localidades de la región, no salió adelante.

En este sentido el concejal de IU, Álvaro Vázquez, manifestó que “si hubiéramos tenido un alcalde que dedicara su acción de gobierno y su influencia política dentro de su partido para mejorar la inversiones en Mérida, se hubiera llevado a efecto. Pero lo cierto que si algo pone de relieve todo este episodio es la poca presencia de Mérida en los presupuestos autonómicos de 2016, y también en los anteriores, pues la influencia de Osuna a la hora de traer inversiones es bastante escasa”.

Vázquez indicó que se oponen a este tipo de gestión del mercado de Calatrava porque “estamos  radicalmente en contra de cualquier privatización, entre otras cosas porque la lógica de la privatización es que para que las cosas funcionen las tiene que gestionar otro, pues entonces si tú no eres capaz de gestionar las cosas directamente no te presentes a las elecciones”.

También considera que si hay empresas que se presentan a gestión del mercado de Calatrava es porque es rentable, y si se pueden obtener beneficios “también los puede sacar el ayuntamiento. Y si tú quieres dirigir tu propia política de gobierno lo mejor es que lo gestiones tú directamente los instrumentos con los que se pueden llevar a cabo esa política, es evidente, no vamos a dejar las herramientas para gobernar en manos de otro, porque entonces no gobernamos nosotros gobiernan los que nos gestionan”, afirmó Vázquez. 

Sin embargo, para el equipo de gobierno, IU “durante la anterior corporación municipal jamás se acordó del estado de ese mercado y menos aún de su rehabilitación” y calificaron de “oportunista”  que la enmienda de esta formación en los presupuestos regionales “sea una condición para apoyar  los presupuestos”.

PROYECTOS

Durante el anterior corporación municipal, con Pedro Acedo como alcalde se pagó un proyecto que encargo el PSOE. Fue elaborado por el estudio del arquitecto de Carlos de Riaño por un importe de 175.000 euros, uno de los más prestigiosos del país. Según este proyecto la obra costaba en ese momento 5,6 millones de euros, para lo que no se encontró financiación. En el pliego de condiciones se especificaba que el mercado tendría tres plantas. La planta donde hoy están las pescaderías se nivelaría y el espacio se adecuaría para actividades auxiliares como abastecimiento, almacenaje, manipulación, gestión de residuos y servicios generales al recinto y sus trabajadores.

 La planta baja mantenía su uso actual. Aquí se instalarían los puestos ofreciendo una imagen diáfana, en la que el cliente pudiera abarcar con una mirada toda la oferta comercial. Los puestos serían modernos y de diseño, con isletas centrales para las pescaderías o fruterías. Las carnicerías estarían en un extremo de la sala. En el proyecto se ofrecían además dos posibilidades, ocupar todas las paredes del recinto o liberar esta zona y emplear ventanas como escaparate. A la planta alta se accedería a través de escaleras mecánicas o ascensores situados en la entrada por la calle San Francisco. En esta planta se instalarían tiendas especializadas y un supermercado con todo tipo de productos excepto los frescos. También se haría un sótano para ubicar allí las cámaras frigoríficas y para la carga y descarga y se descartaba la idea de construir un aparcamiento público. El proyecto mantenía las tres entradas actuales y la arquitectura externa del edificio, ya que es un bien de interés público protegido, pero por dentro cambiaba todo.

Este proyecto se hizo tomando como base otro anterior, que también promovió el gobierno socialista de Ángel Calle, en el que se preveía construir un mercado de cuatro plantas con dos pisos subterráneos, uno para carga y descarga de mercancías y otro para aparcamiento público. El presupuesto rondaría los 12 millones de euros. En las dos plantas superiores se ubicaría un supermercado, tiendas de moda y los tradicionales puestos de canicería, pescadería y frutería. La gestión del mercado correría a cargo de Mercasa, que se iba a hacer cargo del 75% de la financiación. Uno de los aspectos más polémicos era el que se planteaba la necesidad de hacer una excavación, ya que se quería hacer una especie de garaje que usarían las camionetas de carga y descarga para descongestionar el tráfico en la calle.

            HISTORIA

El Mercado de Abastos de Calatrava, como se denomina oficialmente, fue proyectado por el arquitecto Ventura Vaca en el solar donde se ubicaba el convento de San Francisco, que se encontraba en estado de ruina y fue demolido. La parte de la iglesia, que se utilizaba como cuadra y taller, fue donada al ayuntamiento para que construyera el mercado, y el resto del solar fue vendido a particulares. Se cree que el edificio donde estaba el bar Benito formaba parte de las dependencias del convento. El mercado fue inaugurado en 1887 y el nombre se puso en honor de un emeritense diputado en Cortes por la provincia de Badajoz. En su arquitectura se combina el hierro, madera en cubierta, vanos, el ladrillo y la piedra y como toque decorativo, la cerámica. El resultado fue una obra entre la influencia neomudéjar y la arquitectura del  hierro.

El edificio conserva intacta la fachada. En cuanto a los puestos, no se sabían cómo estaban ordenados cuando se levantó el mercado, ya que los planos originales habían desaparecido del archivo municipal emeritense y se daban por perdidos. Hasta hace bien poco, porque en el año 2011, la revista de arte Norba publicó un artículo de María Jesús Teixidó Domínguez donde informaba que los planos y la memoria descriptiva del mercado habían sido encontrados en el Archivo Municipal de Cáceres. Los documentos estaban firmados en 1885 por Ventura Vaca, que también diseñó la plaza de toros de Mérida. Respecto a la razón de que aparecieran en Cáceres, se cree que el ayuntamiento cacereño solicitó al ayuntamiento de Mérida los planos para hacerse una idea, ya que tenían proyectado construir un mercado en la ciudad.

En el plano original se observa que había cuatro calle descubiertas en el centro de la plaza alrededor de un patio cuadrado y una zona porticada donde se situaban 62 puestos en los costados del recinto, aunque entre los puestos pareados situados en la zona que da la calle San Francisco y Félix Valverde Lillo (en el plano calle del Pósito) había un pasillo entre los quioscos y la pared, probablemente para que pudieran abrirse los ventanales.

About MéridaComarca

Toda la información relacionada con Mérida y su Comarca

View all posts by MéridaComarca

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.