Amigos de Mérida


– Abuelo, ¿Qué es ese edificio? Parece abandonado.

El autobús, completamente eléctrico, dejaba atrás un desangelado edificio gris rodeado de pistas deportivas y viviendas adosadas.

– No, hijo, no está abandonado. En realidad, nunca se ha utilizado. Se construyó a principios de siglo con la idea de albergar un archivo histórico, pero nunca llegó a inaugurarse. Es el fantasma de una Mérida dormida e intrascendente.

– Pero abuelo, Mérida es una ciudad importante. Nos lo han dicho en el colegio. Es la capital de Extremadura y la ciudad más importante de la región.

– Cierto, querido nieto. Pero hemos tenido que recorrer un duro camino para llegar a esta situación. Es una larga historia y queda poco para llegar a la terminal del Ave.

– Cuéntamelo, porfi….

El anciano, que nunca había podido resistirse a ninguna petición de su nieto, rebuscó entre sus recuerdos de juventud y comenzó su relato.

Nadie supo cuándo ni cómo comenzó el cambio, pero lo cierto es que, de algún modo, los emeritenses despertaron. Soñaron con una ciudad nueva y se pusieron manos a la obra para conseguir que se hiciese realidad.

Mérida se abrió a su comarca. Reforzó los medios de comunicación con los pueblos circundantes y les ofreció sus servicios (sanidad, educación, comercio…), aumentando así su área de influencia. Pronto se pensaría en el área metropolitana como una unidad de gestión y acción. La llegada del Ave y el reforzamiento del ferrocarril permitió la llegada de más turistas. Una nueva y más amplia oferta cultural y de espectáculos elevó la tasa de pernoctas más allá de las dos noches. El incremento de beneficios y de habitantes permitió la inversión en otras actividades más allá de la administración y el turismo. Más comercio, nuevos servicios, hostelería, productos de cercanía y mucho más. Los efectos se sumaron. La industria emergió de nuevo. El peso político de la capital creció y llegaron nuevas inversiones.

Todos comenzaron a ver lo que habían soñado y por lo que habían arriesgado.

– Ya hemos llegado, abuelo.

– Sí, hijo, hemos llegado… porque hemos soñado, porque hemos emprendido un camino.

About MéridaComarca

Toda la información relacionada con Mérida y su Comarca

View all posts by MéridaComarca

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.