Fran Medina Cruz


Aunque los amantes se pierdan el amor quedará esparcido por todo el universo. Bajo ese paradigma puede empezar cualquier buena historia, sin derramamientos de sangre, sin dolor, sin mentiras, sin fingir ser especiales. Un individuo es único y su existencia tiene un sentido único, el ser feliz, pero la sociedad, esa que nos llena de anuncios de utensilios indispensables, de modas deseables, de artículos, de tecnología que nos lleva a adquirir la ultima herramienta, que hace lo mismo que la anterior pero más rápido. Un mundo que parece sintético, metálico y de latex, y donde dios tan solo es una costumbre de estampas y comercio festivo de ilusiones.

 La evolución nos a llevado a ser copias de nosotros mismos, un corta y pega continuo, sin capacidad de pensamiento individual, una sociedad incapaz de tener una visión critica de si misma. Creemos en la verdad de una creación divina, creemos en la verdad de una evolución casi milagrosa que nos a llenado de inteligencia, sin caer en la certeza de que, algo nos está quitando la humanidad, nos está despojando de esa semilla primigenia. Millones de especies antes que nosotros y en particular, un mono erguido dotado de pensamiento. Y ahora, después de mucho rato sobre este mundo, hemos olvidado mirar, oler y sentir la tierra que originó este milagro. De ser contempladores del cielo a esclavos de un horario, de pretender la felicidad a desear la dopamina del dolor, de someternos a algo que en verdad no precisamos. Nos importa más tener que ser.  

Somos una especie tan patética, que perdió el sentido de la vida, que  va cerrando puertas mientras camina por sus propias decisiones, sin motivo para sonreír, pues a adquirido la mentira que el miedo a no pertenecer a una sociedad que, no vale más que unos gramos, nos excluye de ser persona. Una copia de una copia de otra copia, y nadie es nadie.

 Ahora la esperanza reside en superar algo que no vemos, tan pequeño como la fortuna de casi toda la humanidad. Deseamos ser como éramos, hacer las cosas que hacíamos, tener la vida que teníamos, sin pensar como éramos, que hacíamos y que teníamos. Una burda simple copia de una evolución quebrada por una mala decisión. Y me pregunto; ¿Cuándo murió el ultimo sabio, el ultimo ser humano autentico, la ultima idea original?  

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